lunes, 5 de junio de 2017

Hasta siempre, amigo y compañero

Hay días que me gustaría poder borrar y rebobinar para que no se repitieran jamás y el destino diera un vuelco… y ayer fue uno de ellos. Ayer nos dejó nuestro amigo, la persona que fue nuestro punto de unión y no se me ocurre manera de poder expresar lo que siento o qué puedo hacer para que todos los que le queríamos y apreciábamos, como éramos Javi y yo, nos podamos sentir un poquito mejor. Algo totalmente contrario a todo lo que nos enseñó en la vida. Es imposible no recordarle sin que nos aparezca una sonrisa. Momentos con él hemos tenido miles, ¡y los que nos quedaban! Ya nada va a ser lo mismo a partir de ahora. Hace 8 años, cuando te conocí, me enseñaste que la vida estaba para disfrutarla, ¡que había tantas cosas por hacer! Siempre había un plan genial, un sitio a donde ir, música que descubrir (entre otros, me presentaste al amigo Arjona, al que hoy escucho entre lágrimas porque es una manera de tenerte un poco más presente). Me enseñaste que la vida no había que desperdiciarla con chorradas, que lo que contaba era vivir al máximo los buenos momentos. Y también estuviste ahí para los malos, ¡y vaya si estuviste! Si tuviera que nombrar un ejemplo de que alguien me quería bien, ese eras tú. Porque querías verme feliz, nos apreciábamos y siempre nos teníamos presentes. Y en el verano del 2009 me dijiste que te ibas a cambiar de Martorell a la SEAT del Prat, ¡y qué poco imaginaba yo que eso iba a cambiar mi vida! Mientras yo te contaba mis penas (mejor dicho mis chorradas), tú, con esa cabecita que tenías ya estabas “maquinando” tu plan: “mira, que hay un chico en la fábrica que te tengo que presentar, que es muy buen tío, en serio, te lo tengo que presentar”. Y yo, al principio te decía: “anda ya, que no, que no me digas tonterías, que paso”. Pero bueno, ya sabemos que una de tus características era tu tozudez, así que tú, erre que erre, “que tengo un amigo en la fábrica que te tengo que presentar”. Y así, ese 8 de noviembre de 2010 me presentaste a Javi, y ahí empezó todo. Y claro que sí, tú me preguntaste en plan marujo en cuanto nos hubimos despedido de la sesión de café que improvisamos con Javi y una amiga mía qué me había parecido su compañero y yo dije “ah, pues este chico es mono”, pero vaya, que yo no pensaba mover un paso más. Y tú, con tu insistencia, organizaste un segundo encuentro. Creo que al final me quedé sin amigas solteras que presentarte, y así fue cómo tú me presentaste al gran amor de mi vida… ¡No te creas que yo no intenté devolverte el regalo! (creo que no hay una amiga mía que estuviera soltera en esa época y que no te la presentara). Y así fue cómo en la segunda cita nuestra ya, como eras tú, al grano nos soltaste a los dos totalmente desprevenidos: “Bueno, ahora ya tenéis que quedar un día para hacer un cine o cenar los 2 solos, ¿no? A ver, a ver, pasaros los teléfonos, venga, va, Javi, dale el tuyo, Mari, apunta…”. Me acuerdo perfectamente de ese momento, íbamos los 3 solos en el coche de Javi y yo me acuerdo que te dije: “Esta me la guardo, ¿eh?”. Y después de esa primera cita los 2 solos, tú siempre buscabas excusas para juntarnos: que si la Feria Medieval de Vic (ese día te dije que llevaras tú mi coche para ir yo con Javi en su coche) que si vamos a quedar para comer, que si había tantas cosas por hacer… Guardo con especial cariño mi primera foto con Javi, que me la hiciste en el Restaurante Europa, donde tú trabajabas por aquel entonces. Fuiste testigo de nuestros primeros momentos juntos y, si no fuera por tu tozudez y por tu buen ojo, ¡qué diferente hubiera sido mi vida! Nunca te lo agradeceré lo suficiente, por mucho que te recuerde cada día y que, el día que Javi y yo tengamos un hijo, le hable mucho de ti, porque gracias a ti existirá, que sepa que es gracias a ti que un día nos juntó. Porque sí, tú nos juntaste. ¡Y ya nos lo recordaste! Tengo muchos recuerdos y frases tuyas típicas, una especialmente que me trae una sonrisa a los labios, por mucho que se mezcle con las lágrimas: un día fuimos a comer al Europa Javi y yo con nuestras madres, y tú dijiste: “Señoras, ustedes los crían, y yo, LOS JUNTO”. Si es que eras genial… Y así llegó el día de nuestra boda, y qué bonito fue tenerte con nosotros ese día, porque, si no hubiera sido por ti, ese día no hubiera existido. Y el tiempo te trajo a Reme, ahora siento que te la trajera tan tarde, os han quedado muchas cosas por hacer juntos y muchos planes y proyectos que compartías con Javi en las jornadas de la fábrica. Si alguien que me ha enseñado 2 veces a vivir y a valorar la vida, ese has sido tú: la primera, al principio de conocernos, con tu vitalidad y tus ganas de hacer mil cosas, y la segunda, en este tiempo tan breve en el que te nos has ido, me has vuelto a enseñar, que la vida hay que vivirla, que no debemos postergar las grandes decisiones y que el tiempo es algo muy valioso que hay que pasarlo y disfrutarlo con gente que valga la pena, con gente como tú. Hasta siempre, amigo y compañero.

viernes, 2 de marzo de 2012

It's possible...




Hoy hemos conocido ¡al fin! lo nuevo de Roxette: It’s possible. Y sí, es posible… es posible que pasen cosas como lo que nos pasó a mi chico y a mí el año pasado cuando fuimos al concierto de Roxette en Frankfurt.

El concierto no era en el centro de la ciudad, sino en un recinto alejado. Reservé un hotel a unos 4 km. que era de los que me aparecían más cercanos, y a mi chico y a mí se nos ocurrió la sensacional idea de ir caminando desde el hotel. El camino era campo, como en las pelis de miedo, pero mucho peor. Inimaginable.

La ida, bien, cuando estábamos hartos de caminar, nos "recogieron" un par de buenos samaritanos, que suerte de ellos, que, si no, no llegamos a la hora.

A la vuelta, la cosa fue peor... íbamos en fila india, todo oscuro y no dejaban de pasarnos coches justo por al lado, porque no había arcén para caminar (nadie más tuvo la estupenda idea de ir caminando, los únicos pringaos fuimos nosotros jajaja). Cuando ya llevábamos un buen rato caminando y empezábamos a temer que dejaran de pasar coches y nos quedáramos simplemente con la iluminación de los teléfonos móviles, este par de Indiana Jones a lo aficionado y parientes lejanos de McGyver tuvieron la "suerte" de que otros dos samaritanos les ofrecieron subirse a su coche para llevarles en coche.

Una vez en el coche, Mari, o sea, yo, que, a la ida tenía "un poco claro" cuál era el camino, pero, entre sus funciones de intérprete y el miedo en el cuerpo de no pasarnos, no dijo nada hasta que Javi dijo unas pocas veces a lo bajini: "Yo creo que nos hemos pasado". A la tercera, Mari reaccionó con un "¡Stop!" al que prosiguió una frenada en seco del conductor buen samaritano. Y ahí nos quedamos Javi y yo, en un camino oscuro, sin luz ninguna, y unos arbustos o plantaciones de casi un metro de altura... volviendo el camino hacia atrás hasta encontrar la "salida" para cruzar al otro lado de la carretera y proseguir el oscuro camino...

Ahora nos reímos, pero durante el trayecto, nos imaginábamos protagonistas involuntarios de todo tipo de películas de terror, ¡eso sí! con música de Roxette sonando a toda pastilla desde el móvil (a mí particularmente me animaba jeje) y amenizado también con letra española con frases como "no me escuchas", y "pues haberles dicho que pararan" como improvisados coros a las canciones. Una aventura que ahora recordamos a carcajadas.

viernes, 4 de noviembre de 2011

CONCIERTO SOLIDARIO MALARIA 40 EN CASTELLDEFELS

CONCIERTO SOLIDARIO MALARIA 40
IGLESIA DE SANTA MARÍA DE CASTELLDEFELS
Sábado, 19 de noviembre de 2011, a las 21h
Colaboran:
ESCOLA ANTONI GAUDÍ AMPA ESCOLA ANTONI GAUDÍ
Venta anticipada de entradas: 10.-€ OAC (Ayuntamiento de Castelldefels)
Toda la recaudación se destina íntegramente
a la prevención y al tratamiento de la Malaria en Madagascar.
¡¡No os lo perdáis!!

miércoles, 30 de marzo de 2011

CONCIERTO SOLIDARIO MALARIA 40


Viernes, 13 de mayo · 20:00 - 23:00
BASILICA DE SANTA MARIA DEL MAR DE BARCELONA
La situación de Madagascar es ahora alarmante. La crisis de aquí, es devastadora en los países más pobres. Además cuando aquí es invierno allí es verano con lo que el mosquito que transmite la malaria está arrebatando vidas cada día. Cada 30 segundos muere un niño de malaria en el mundo.
Por esta razón, te pedimos un donativo de 20.-€, a cambio hemos preparado para ti un concierto a cargo de la Big Bang Gospel Project. Más de 100 cantantes nos harán disfrutar a tope en un lugar maravilloso.
Más información: cgarcia@deyge.com.
Te esperamos
www.malaria40.org

lunes, 20 de septiembre de 2010

Lo que fui es lo que soy… ¡¡y más!! Y en Almacelles doy por concluido mi particular paseo por el Paraíso…



Un aplauso para ti y para los estupendos momentos de esta gira española que he tenido la oportunidad de presenciar…

¿Qué hombre es capaz de hacer que yo conduzca más de 600 km. en dos días en menos de una semana? Para la gran mayoría, esto no será ninguna hazaña, pero, para los que me conocéis, sabéis perfectamente que a mí me supone un gran esfuerzo… ¡¡Y más si me toca conducir sola y tarde, cosa que odio y me aburre sobremanera!! Afortunadamente, me esperaba buena música, el “Paraíso Express”, que, pese a ser el último CD de este gran artista, creo que es uno de los que más he escuchado.

El pasado sábado, a las 18 h., salí de mi pueblo, Castelldefels, dispuesta a ir a mi última cita con el Paraíso… Hace tiempo se me pasó por la cabeza ir a la cita de Almería, porque, además, al día siguiente, en Barcelona es fiesta y podía estar 3 días y medio allí, pero ya sería mi 8ª cita y la 6ª fuera de Barcelona ciudad… Reconozco que me sigue entrando el gusanillo y que incluso miré billetes de Iberia, y saber que a la cita iba David Bisbal era otro aliciente…

Recuerdo que una vez me hablaron de un programa de “Conductores Cantantes”. Estos no me han visto a mí… He cantado más en el coche que en los karaokes, os lo aseguro. El disco comienza con la canción de “Peter Punk”, que reconozco que le empecé a coger cariño cuando vi que era la canción que inauguraba sus conciertos de la Gira Tour Paraíso.

Pasan los años, y cambia mi vida y mi situación, y amplío mis gustos musicales, y este hombre continúa emocionándome cada vez que le veo aparecer en el escenario. Desde que tenía 11 años y lo vi por primera vez, habrá hecho discos que me han gustado más, otros que me han gustado menos, pero sigue siendo y será mi ídolo. ¿Por qué otro famoso he pasado más noches en vela, me he discutido más por defenderle y por seguirle y he hecho múltiples disparates? No he pasado más frío en mi vida que aquel diciembre del 98 esperándole durante una noche entera en la puerta de su casa de Madrid a que saliera, cada vez que paso frío, me acuerdo del frío húmedo que me calaba los huesos de esa noche, y os aseguro que no se ha superado. Yo llevaba una carpeta y se cubrió completamente de agua helada. Supongo que los madrileños estarán más acostumbrados, pero, yo, fan del clima mediterráneo tanto como de Alejandro Sanz (justamente el clima fue el detonante en la elección de mi lugar de estudio de inglés durante este verano), he archivado ese día como el día en que casi mis huesos se convierten en cubitos.

Podría relatar múltiples capítulos de mi vida en los que Alejandro Sanz ha estado presente o ha tenido mucho que ver. En Mayo del 98, cuando en mi viaje de Fin de Curso, les dije a mis compañeros si alguien me quería acompañar a casa de Alejandro Sanz y me dijeron: “¿¿A casa de Alejandro Sanz?? ¿¿Pero qué posibilidades tienes de verle??” Y yo dije: “Uy, muy pocas, una entre 15.000 millones de conocerle, pero bueno, a mí me han dicho que es muy majo y que incluso hay gente que ha entrado a su casa, ¡aunque eso es prácticamente imposible!”. Pues el 31 de Mayo de 1998 pasó a la historia para mí como el día en que estuve con mi ídolo una hora y media, entramos un grupo de gente a su casa, a su tablao flamenco en su antigua residencia de Madrid y pensé que qué chico más simpático y vivaracho, y que qué lástima que fuera famoso porque, si no, intentaba ligármelo jajaja. Será que no había chicas haciendo cola… Recuerdo con cariño su firma en mi CD “Más”, en el que me puso que era un sol. También recuerdo que unas chicas que también entraron me dijeron: “Sobretodo no llores, ¿eh? Que si no se queda un poco cohibido”. Lógico, y ya me veis a mí aguantándome la emoción, cuando me saludó y le dije que había venido de Viaje de Fin de Curso y que me había largado a verle, y él comentó las locuras que se hacían en los viajes, hizo algunas bromas y estuvo contando chistes, la mar de simpático y alegre. ¡Y sencillo! Recuerdo que me quedé impresionada de su trato amable y sencillo, ya me lo habían comentado, pero verlo con mis propios ojos fue todo un redescubrimiento. Como anécdota, también recuerdo que todavía no tenía móvil y le tuve que pedir llamar por teléfono al hotel para decir que llegaría más tarde, y antes tuve que llamar a Información. No se me olvidará el teléfono del Hotel Mediodía en la vida jejeje. Una no llama a Información todos los días desde casa de Alejandro Sanz. Dejé una nota al director del colegio, y, cuando llegué al hotel eran pasadas las 23 h., y no le habían dado el mensaje. Estaba una amiga mía preocupadísima y entré yo contentísima dando botes diciendo que había estado con mi ídolo, ¿¿así cómo me iban a sancionar?? Pero no me hubiera importado, mereció la pena. Además, por poco, ya era mayor de edad. Aunque cuando le di dos besos por primera vez, en septiembre del 97, cuando vino por sorpresa a las Fiestas de la Mercè como invitado especial en el concierto de La Unión todavía no lo era… En esa ocasión, estuve esperándole toda la noche en el Hotel NH Podium… Desde las 2 de la madrugada, pasaban las horas y pasaban, pensábamos que saldría a dar una vuelta por la noche barcelonesa, y a las 13:50 h., cuando ya pensábamos que lo habían abducido, ahí apareció, fresco como una rosa y encantador. Tengo una cara de lela total en esa foto, y también en la de mayo del 98, jeje, si ya de por sí soy expresiva, pues imaginad si me hago una foto con mi ídolo…

Y podría contar múltiples capítulos más, como estarme toda la noche en vela haciendo cola para un concierto suyo (ahora ya soy mayor para estas cosas), sin apenas beber y comer para no tener que ir al baño y perder fila, el correr más que en la prueba de velocidad de gimnasia de B.U.P. cuando abrían las puertas de los locales de los conciertos… Sí, sí, en eso tendría que haber pensado cuando hacíamos el examen de velocidad, en que tenía que coger primera fila para el concierto de Alejandro, precisamente…

Y han pasado los años, y han ido cambiando cosas, he ido cambiando yo, mi vida, pero siempre que ha venido Alejandro a Barcelona, con cada una de sus giras, no me lo he perdido. Fuera la circunstancia que fuera. He ido sola y acompañada, con pareja y sin pareja. Hace años, iba siempre acompañada, pero cuando vi que yo perdía mi poder de convocatoria, tenía muy claro que no me iba a perder sus citas… Igual que los 50 min. que estuve el año pasado para coger la entrada para su concierto en el Teatro Compac, sufriendo y llamándome mis amigos para recordarme que, en ese momento, se ponían a la venta. ¡¡Y la felicidad cuando conseguí, por fin, reservar una entrada!!

Y sí, él evolucionará como artista, atraerá a un público o a otro, y seguirá consiguiendo emocionarme con su presencia y con su poder de convocatoria, y con la magia que desprende en el escenario, con la capacidad que tiene de lograr que miles de personas coreen sus temas, sigan botando con sus canciones y pidiéndole unánimemente que baile (como en el concierto el pasado sábado).

Me sorprende la complicidad, amabilidad y admiración con la que trata a sus músicos (al contrario que algún otro artista que he tenido la oportunidad de ver en directo…). Él sabe que su banda es esencial y les motiva y valora para que den lo mejor de sí mismos. También me sorprende el gran nivel, la manera en la que se entregan y se ve que disfrutan con su trabajo. Porque vivir de la música debe ser para ellos su particular paraíso… Y todos ellos, por su excelente labor, merecen que les dé las gracias: Mike Ciro - Director Musical (Nueva York), Alfonso Pérez - Teclados (Barcelona), Carlos Martín – Vientos y Percusión (Valencia), Chris Hierro – Teclados y Coros. (Nueva York), Nathaniel Townsley - Batería (Nueva York), Jan Ozveren – Guitarra (Londres), Sara Devine - Coros (Arkansas), Txell Sust - Coros (Barcelona) y Aramand Sabal - Bajo (Camerún) (Gracias LG por ayudarme en la chuleta… jeje).

Me gusta especialmente que una de sus canciones del final sea justamente la que nos dedicó a sus fans “Tu letra podré acariciar”, que no se olvide de su temazo “Lo Ves”, ni de “Lo que fui es lo que soy”, grandes éxitos de hace muchísimo tiempo, así como su memorable y mundialmente conocido “Corazón partío”. Y también alguna sorpresa como “Yo sé lo que la gente piensa”. Y su medley final de grandes éxitos que consigue grandes aplausos y recordarnos temas supremos como “Amiga mía” y “Mi soledad y yo”.

Y con este gran concierto que tuve la oportunidad de presenciar en Zona Paraíso finaliza mi particular paraíso alejandrino… No me lo puedo creer, ¿cuándo será el siguiente? ¡Más, más, quiero más! Gracias por seguir emocionándome y dando lo mejor de ti en todos los conciertos.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Día 28: Ya estoy montada en el avión… Fin

Ya se ha acabado mi sueño canadiense… y en 11 h. 30 min, mi familia me espera en el aeropuerto. Cuando publique esto, ya habré llegado, porque, ahora mismo, no, se puede coger conexión... Estoy un poco atontada, no me puedo creer que esta noche no vaya a Argyle Road a dormir… se me ha hecho muy extraño dejar la casa, me ha dado bastante pena. He estado un rato contemplando la que ha sido mi habitación en las últimas 2 semanas y haciendo fotos. Me he levantado muy pronto, a las 7:30 h. Riho ya estaba despierta. Efectivamente, su avión salía por la mañana. Así que yo me he despertado, he perreado un poco con el PC, he intentado sacarle conversación (estoy patentando mi nueva versión 2.0 de pinzas sacapalabras, creedme que después de estos 15 días están muy mejoradas y actualizadas…con las últimas novedades, reacciones y soluciones). Le he comentado que ayer, Ayumi y yo estuvimos esperándola en la escuela para ir a cenar las tres juntas y me ha dicho I’m sorry”. Me ha sorprendido que lo entendiera a la primera, la verdad, más habrá sido por mi tono jajaja. Porque yo soy muy expresiva, en todos los idiomas…

Igual que anoche a Ayumi, la he acompañado a la parada del autobús a las 8:30 de la mañana, para mejorar mi última versión de pinzas, como ya he dicho. Desde luego que estos días las he mejorado… no sé qué he mejorado más, si esas pinzas o mi inglés… En fin, tengo que desconectar el aparato eléctrico… ¡Hasta pronto, Vancouver…! Quiero ser optimista…

Ya he llegado a casa y estoy totalmente desorientada, agotada y perdida. Ahora mismo son las 17 h., pero para mí son las 8 de la mañana… y apenas he dormido en el avión, habré dormido un par o tres de horas seguidas como mucho. Justamente me ha dado por ver las películas y los reportajes, una película en inglés de la cual he entendido bastante y un documental sobre la Oktoberfest… me daban ganas de ir. Me ha sorprendido la cantidad de cosas que pierde la gente.

Debo ser la única, pero reconozco que me encanta la comida de los aviones… la ternera con puré de patatas y los vegetales me han sabido a puro manjar, al igual que el desayuno continental, si es que no tengo remedio jeje.

En fin… parece que esta temporada del blog ha llegado a su fin. Por cierto, el recibimiento de mi familia y la gente que más quiero ha sido divino… inolvidable. ¡Y qué bien volver a comer comida española! Algo tan sencillo como una ensalada de tomate me ha sentado de miedo… A partir de ahora, dieta estricta… y a planear el próximo viaje…

sábado, 4 de septiembre de 2010

Día 27: Y llegó la noche final... Cry me a river....

Ahora son aquí las 00:32 h. y a mi alrededor sólo tengo trastos y “stuff” que no sé cómo me lo voy a hacer para que quepan en mis minúsculas maletas. ¿Magia? ¿Dónde está Tamariz que hace tiempo que no sé nada de él? Pero bueno, lo que no quepa o me lo pongo encima (si es ropa) o lo tiro. A ver mañana con qué pintas me presento en el aeropuerto, espero que no en plan cebolla, que el top en cuanto estilismo ayer ya lo superé con los leggins y los pantalones cortos negros… No estaba yo muy despierta cuando me estaba arreglando y, si volvía a cambiarme, perdía el bus.

Ya tengo mi certificado, y, al final, no ha ido tan mal. 100% de asistencia (sólo contaban hasta el día del examen, así que mi pecado de dormirme y no entrar al Ilab no cuenta) y “Very good” en la valoración de las clases, de ambos profes. ¡Ah! Y un excelente en una spin class que tuve un día de speaking, que me tocó explicar mis costumbres en el país, qué maja, me ha puesto un excelente, ese día debí haber comido lengua, porque recuerdo que no paré de hablar, el tema era mi país… O en la pizza de romano uno de los toppings era lengua… Y de calificación, un C1, del nivel. Y un A de evaluación general :D jejejeje. De algo tenía que servir el estar tan al loro. Porque tengo que reconocer que fuera de clases, sólo estudiaba en el bus, pero en clase me ponía las pilas y estaba muy atenta, mucho más que en otros cursos y actividades que he hecho. Sólo acordarme lo que me ha costado venir aquí hacían que pusiera las antenas a tope.

Hoy he sido buena. Muy buena. Me he levantado a las 6:45 h. y he ido con Ayumi y Riho en el bus. Ellas tenían clase, yo las he acompañado hasta Tim Horton’s y me he tomado un café con ellas. Lo cierto es que el café sabe mejor que en McDonalds…pero no incluye la muffin. Por cierto, creo que en el trayecto he hablado con Riho más que estas últimas dos semanas…aunque eso tampoco era difícil.

Por cierto, sí, es Riho y no Rino, no entendí bien su letra el primer día que me dejó la nota y hoy me ha dicho Ayumi que su nombre era Riho. Ya me ha quedado claro que la chica no entiende mucho el inglés… Mis expectativas no se cumplieron, que me entendiera mejor que… ¿quién dije? Pues no sé yo sí… al menos, ella es calmada y habla en un tono bajo y pausado. ¡Y sonríe…siempre sonríe!

A las 8 y 20 de la mañana ya estaba en Georgia Street para coger el 257 Express con destino Horseshoe Bay, que tiene este nombre porque, justamente, tiene forma de herradura en la vista aérea. Había unos planos con unas fotos aéreas y ahí se ve clarísimo. Aunque me dijeron que no valía la pena, yo quería ver las vistas, ya tenía claro que no era una playa, y tampoco tenía tiempo ni recursos para bañarme y después pasar todo el día fuera sin ir a casa. He tomado muchas fotos, he visto un perro labrador que me ha hecho mucha gracia y he cogido el bus de vuelta. He visto muchos perros de esta raza color canela en Canadá. Por algo es una raza originaria de este país… ¡¡hay muchos!! Y cada vez que los veo se me escapa la sonrisa y les hago fotos a lo paparazzi. Este estaba chapoteando en el agua, y yo deseando que no bebiera agua, porque les sienta fatal.

El trayecto del bus ha sido bien largo. Hemos cruzado el Lion Gate Bridge, el opuesto al que cruzo siempre para ir a casa. Ayer para ir al Capilano Suspension Bridge también cruzamos este mismo. He aprovechado para leer los últimos diarios antes de regresar e ir mirando por la ventana el paisaje. Daba tiempo de todo…

A la vuelta, me he parado en Stanley Park, porque quería dar un último vistazo a este gran parque. Y hoy me he dado cuenta de que, pese a haber estado ya 3 veces antes, no había visto nada. Todo en plan rápido. Hoy he cogido un plano y me he puesto a buscar el Lost Lagoon, que es donde me han dicho que estaban las tortugas. Me sorprende porque mi pronunciación “neutroespañola” no se entiende, y, cuando pongo acento me entienden a la primera, yo que quiero hablarlo con mi marcadísimo acento español y, sin pronunciar tan cerrado se me entiende mejor. Primero he dicho: “turtels” y no me han entendido. Después he dicho: “tertels” y la mujer se ha enterado a la primera de que buscaba el lago donde había tortugas. Es un lago muy grande, con muchos patos, cisnes… y sí, alguna tortuga. Sólo 3 señoritas se han dignado a recibirme, después de estar una hora y media paseando lago arriba y abajo, ya que es muy grande, va hasta el principio de la playa de English Bay. Tiene tela que sólo tres señoritas de la especie se hayan dignado a sacar sus cuerpecitos verdes serranos al sol para que yo las viera y las pudiera fotografiar… ¡¡seguro que no eran canadienses!! (eso he dicho las pocas veces que me he encontrado en este país a alguien no amable). Había una enorme, y otra más pequeña. Las he tenido que mirar bien de lejos, ya que estaban bastante apartadas. He hecho un intento de acercarme, pero el terreno embarrado era poco estable y no quería acabar sumergida… Así que he tenido que inmortalizarlas desde la distancia, acordándome una vez más del poco caso que hice cuando compré la nueva cámara y no compré una con mayor zoom.

Este blog ha sido la prueba definitiva que soy kinestésica. Descriptiva de paisajes 0, eso sí, de percepciones, 100%.

En fin, seguimos: ya estoy un poco más tristona por lo poquito que me queda en la casa. Con lo a gusto que estoy ahora en mi cama, con el portátil, los cascos escuchando la Playlist de Roxette y mi botella de cristal de Nestea rellenada con agua. Ahora sólo me faltaría una pizza tamaño familiar de Telepizza y renuncio a volver. Es broma, hoy he cenado bien, pero a unas galletas de blueberry ahora mismo no les decía que no, ciertamente…

He seguido viendo el parque, y a las 11:40 h. tenía la Lecture series Topics. Para que nos entendamos, la Igor Class. De esa de la que he hablado cada semana que he asistido. No cuenta la asistencia. Yo estos días no me he llevado el portátil a la escuela para no llevar peso, porque puedo hacer consultas rápidas en el Ilab, bueno, no se puede pero todo el mundo está mirando su correo, es como un cibercafé acordado. Y paso de cargar cada día con un kilo y medio. Pero para la Igor’s class, el netbook va muy bien, realmente bien, y no lo llevaba. Y sí, lo reconozco, he pecado… aunque, con el día tan bonito y soleado que ha hecho hoy, el pecado hubiera sido ir a la Igor Class. Además, hoy el tema era “Seasons and the weather”, y digamos que disfrutando de este estupendo día yo ya he hecho la parte práctica. A las 13 h. ya estaba llegando a la escuela, y me he detenido a pecar de nuevo: mi última parada en McDonalds con las muffins. Hoy otra vez double chocolate. Ya me queda nada para volver a España y volver a alimentarme un poco más en condiciones, y estos días ya he comido algo de fruta… ¡Qué bien me sabe el “café” con la muffin, para mí eso es todo un manjar! Me he sentado en el piso de arriba en la mesa común mirando a la calle, y pensaba que era la última vez que estaba allí. Me ha dado penita despedirme de la gente: de Tom, el recepcionista y atención al estudiante, cuando me ha dado el diploma, es escocés, es que todo el mundo es tan amable… Gurpreet, de actividades y animación, y su niña pequeña, que me mira siempre que me ve, jeje.

Mi clase ha sido un día más. Al final, no nos han traído la peli para ver. Hemos corregido los deberes y, para finalizar, el profe nos ha puesto la canción de Old Crow Medicine Show, Wagon Wheel. Es un grupo que hace música country pero moderna, y me ha gustado la cancioncita, ya estaba yo moviendo los pies debajo de la mesa mientras el profe la ponía un par de veces para hacer el listening de las palabras. Finalmente, nos hemos despedido y hemos hecho algunas fotos. En medio, algunos ejercicios que podíamos hacer en grupo o individual. Hoy, dada mi alternativa, he elegido individual. Bueno, las dos personas hemos elegido individual, no es que no nos traguemos, simplemente, que pasamos mucho la una de la otra, yo no me he molestado en ser amable porque mis primeros intentos fueron nulos y ridículos y ella va a su rollo. No es animadversión, es pura indiferencia. En estado puro.

Después de finalizar las clases, me he despedido de más gente que me he ido encontrando, y me he encontrado con Fer en el hall. Ayumi, como ya me había dicho, iba a llegar más tarde, pero en teoría, iba a venir Riho y no la hemos visto, y tampoco ha llamado a Ayumi. Hemos llegado a la conclusión de que no nos había entendido, porque Ayumi me ha comentado que se lo dijo en inglés. Cuando hemos llegado a casa, ¿a que no sabéis lo que estaba haciendo? Pues lo mismo que el 90% de los días cuando yo llego… Se supone que hay que dormir 8 horas por persona. Las que a mí me faltan las está durmiendo ella. Hoy es su último día y creo que tiene el vuelo a las 12 del mediodía, me dijo en el morning, aunque igual no me entendió. Mañana se despejará la incógnita… a ver quién se va antes de las dos…

Pues finalmente nos hemos ido Ayumi y yo a cenar. Yo había propuesto conocer la zona de Little Italy, Commercial Drive, y ahí nos hemos ido. Hemos cogido el Skytrain hasta Broadway Commercial Drive y hemos paseado por los restaurantes de todas las nacionalidades. Finalmente, no hemos encontrado ningún sitio que nos convenciera, yendo arriba y abajo, y Ayumi me ha propuesto volver a Downtown y cenar en Warehouse… ¿Cómo no conocí este sitio antes? Cada plato a 4,95 dólares (más tax, por supuesto), ¡¡pero qué ricos!! Yo me he pedido una work hamburguer, ella un Chicken sándwich, con patatas ambos y hemos compartido unas tortitas de nachos. ¡¡Qué rico!! Creo que es el día que mejor he cenado, junto con el día que fuimos a Olimpia. Bueno, es que pocos días he cenado en condiciones… Me he puesto como un tonel y ni siquiera he comido a gusto, he comido porquerías y con gula. Pero bueno, tampoco es que eso me quite el sueño. Warehouse está en Granvillle Street, y es del mismo dueño que Olimpia Bar, que está a unos pasos. Los camareros y camareras iban disfrazados, y el bar está genial, muy ambientado. Estábamos super a gusto. Me sorprende porque en los restaurantes, el agua es gratis. Y otra cosa que me ha sorprendido: es el único país en el que he ido además de España que no me he encontrado un solo WC en el que haya que pagar. ¡Ni uno! Sorprendente, ¿eh? La cena ha sido muy divertida, Ayumi tiene mucha conversación y nos lo pasamos genial hablando de mil cosas. Una de las cosas que me fastidió de cambiarme a clases de tarde por obligación fue perder nuestros trayectos en el bus. Por cierto, ¡hoy me he enterado que estudió español un par de años!

Hemos vuelto en el Seabus y con el 228, era mi última noche y es mucho más bonito volver con el Seabus. Hemos llegado a casa, ha cogido su maleta y la he acompañado a la parada del bus, ya que se iba al aeropuerto. Y este ha sido mi día… y estoy tremendamente cansada. Quiero levantarme pronto para hacer la maleta y poder dar un último paseo, y poder dormir en el avión, aunque eso, duerma lo que duerma, no creo que me suponga un gran “esfuerzo” jejeje. En fin, un placer haber compartido mis pensamientos con quienes hayan tenido la gentileza, tiempo y atención de leerme hasta el final… y yo me pregunto: ¿ha quedado algún superviviente?